miércoles, 29 de octubre de 2014

EN TORNO A LA DEMOCRACIA


La verdadera democracia es jerárquica y antiliberal, y el verdadero liberalismo es inorgánico y antidemocrático

Ya he indicado anteriormente que es menester no confundir democracia liberalismo. La primera es una forma legítima de gobierno y el segundo es una concepción del mundo que, aplicada al orden político, genera lo que se ha dado en llamar la «democracia liberal». Al percibir que esta mezcla constante o confusión de esencias diferentes se agrava la equivo-cidad del tema; Pío XII aprovechó la Navidad de 1944 para hacer valiosas precisiones. Por un lado, como suele ocurrir en la experiencia histórica, actualmente los pueblos parecen exigir «un sistema de gobierno» más compatible con la dignidad y libertad, y de ahí la «tendencia democrática» que se advierte(Benignitas et huma-nitas, nº 7 y 9, radiomensaje del 23-12-44: AAS, 37, 1945).
No dice el Papa, naturalmente, que la democracia sea la única forma legítima de gobierno, sino que los pueblos adoptan la que mejor les conviene según la marcha de los tiempos. Por eso advierte, citando la Libertas de León XIII, que, salvada la doctrina católica del origen del poder y ejercicio del poder público, no reprueba ningún régimen con tal que sea apto para orientar la sociedad al bien común (Benignitas et humanitas, nº 10; cf. León XIII, Libertas, nº 32).
Hecha esta aclaración y reconociendo que la democracia puede ser tomada en un sentido amplio y que, como tal, puede realizarse en cualquier régimen, lo que importa es determinar la democracia verdadera. Para ello, recordemos que el Estado democrático –como todos los demás– está investido de poder; pero éste debe reconocer aquel «orden absoluto de los seres y de los fines» y, por eso, el poder o autoridad «no puede tener otro origen que un Dios personal». Por eso, la dignidad del hombre reside en ser imagen de Dios y «la dignidad del Estado es la dignidad de la comunidad moral querida por Dios» (op. cit., nn. 20, 22). De donde se sigue que la autoridad política lo es por participación de la autoridad de Dios y debe reconocer «esta unión íntima e indisoluble», y debe reconocerla explícitamente el régimen democrático (op. cit., nº 23).
Observemos que la expresión unión íntima e indisoluble excluye aquella «separación» que caracteriza al liberalismo de tercer grado. La democracia verdadera es, pues, ésta no-emancipada del orden divino; en cambio no será verdadera sino falsa aquella que rechaza esta vinculación o más o menos la olvida; igualmente, «si no considera suficientemente esa relación y no ve en su cargo [el gobernante] la misión de realizar el orden querido por Dios…» Así, «una sana democracia [debe estar] fundada sobre los inmutables principios de la ley natural y de las verdades reveladas» (op. cit., nº 28).
El gobernante –sostiene Pío XII dentro del más riguroso ius naturalismo– debe saber que la majestad de la ley positiva de que está investido, «es inapelable únicamente cuando ese derecho se conforma… al orden absoluto establecido por el Creador e iluminado con una nueva luz por la revelación del Evangelio». Tal ha de ser «el criterio fundamental de toda sana forma de gobierno, incluida la democracia» (op. cit., nº 30).
Esta apelación a la «unión íntima e indisoluble», fundada en el orden absoluto de la creación e iluminación por el Evangelio, reitera una concepción de la democracia (y de todo otro régimen político) situada en las antípodas de la democracia «liberal». En este sentido, la «democracia liberal» no es verdadera sino falsa democracia.

Pueblo y masa

Si vuelvo al texto del famoso radiomen-saje, es bien conocida y frecuentemente repetida la distinción que hizo el Papa entre «pueblo» y «masa», sobre todo como condición para asegurar al ciudadano «tener su propia opinión personal y… expresarla y hacerla valer de una manera conforme al bien común». Si pueblo supone un cuerpo vivo «que vive y se mueve por su vida propia», el Estado debe ser «la unidad orgánica y organizadora de un verdadero pueblo»; en cambio, si la «masa» es «de por sí inerte y sólo puede ser movida desde afuera» (y adoptar hoy una bandera, mañana otra), es evidente que «la masa… es la enemiga capital de la verdadera democracia y de su ideal de libertad y de igualdad» (op. cit., nn. 15, 16, 17).
En esta democracia falsa, la libertad es anulada en la nivelación de las desigualdades naturales, que son condición de la igualdad civil, y la libertad es también negada al ser transformada en «una pretensión tiránica». Por tanto, queda claro que también la llamada «democracia de masas» es una democracia falsa. Hemos de concluir que son falsas tanto una democracia que rechaza aquella «unión íntima e indisoluble» con el orden trascendente y sobrenatural (autosuficiencia del orden político-temporal) como la inorgánica democracia de «masas».
Cabe preguntarse, todavía, si la «democracia» liberal y la «democracia» de masas guardan, entre sí, alguna relación. Muchos liberales «clásicos» rechazan enérgicamente toda relación entre ambas, y hasta sostienen que la democracia «de masas» es opuesta a la democracia «liberal». Para una ojeada superficial parece ser así; pero en cuanto se analiza la cuestión a fondo no deja de percibirse que la democracia «de masas» es la consecuencia necesaria de la democracia «liberal».
Hay, aquí, un doble supuesto común: «el reconocimiento –como dice un liberal «clásico»– de que el pueblo es la fuente de la soberanía», y la separación (no la ignorancia ni menos la negación) de un allende el Estado. Lo primero supone la concepción atómica o individualista de la sociedad; lo segundo, la plena secularización de la política; lo primero, a su vez, exige un método de elección y acceso al poder coherente con la concepción de la sociedad, y tal método es el «sufragio universal»; no se trata de que cada sociedad menor vote y sea representada y desde ella surjan las autoridades (lo cual sería «fascismo» para un liberal) sino de realizar esta contradicción lógica de llamar «universal» a lo que sólo es la colección (como decía la lógica nominalista medieval) de opiniones singulares: un hombre = un voto. Luego, se trata de un sufragio individual-«universal», o de la suma de sufragios universales-individuales de los cuales no se sigue la verdad práctica. Sea como fuere, este medio ha de garantizar las «libertades individuales».
La concepción individualista o atómica de la sociedad es todo lo contrario de aquella «unidad orgánica y organizadora» exigida por Pío XII, desde que de los meros singulares no puede surgir una unidad orgánica; por eso, la sociedad que supone el liberalismo tiene el mismo fundamento que la llamada sociedad «de masas», ya que de la suma de singulares sólo puede surgir este todo inerte «movido desde fuera», sobre todo hoy con los medios masivos de incomunicación social que permiten cambiar de «opinión» a la gente en cuestión de días o de horas… Luego, en la misma concepción liberal de la sociedad se han puesto las causas generadoras de la sociedad de «masas» y el crisol de la demagogia, mal que les pese a muchos liberales.


Alberto Caturelli,
"Examen crítico del liberalismo como concepción del mundo", Cap III (Reflexiones críticas) Gladius, Buenos Aires, 2008,


"...el análisis de la esencia de la democracia nos conduce a la conclusión de que ésta, partiendo de la idea de libertad, que es su principal e indispensable presupuesto, termina inexorablemente en la tiranía, o dictadura de la multitud, del número, de la  cantidad, y por lo mismo de la sinrazón y del desorden […] El principio fundamental  que la mueve [a la democracia] es el igualitarismo universal absoluto. Ahora bien: como los hombres —sin una intervención especial de Dios— no pueden ser igualados o nivelados por lo más encumbrado que hay en ellos, es, a saber, la ciencia y la virtud, no resta sino la posibilidad de intentar la nivelación absoluta universal, por lo más bajo que hay en ellos, es decir, por su condición material. Tal es el intento del comunismo soviético, como enseña Pío XI en su magistral y actualísima encíclica «Divini Redemptoris»”

(Padre Julio Meinvielle, "Concepción Católica de la Política")

martes, 28 de octubre de 2014

HISTORIA PARA CHICOS: CARLOS V

III- Carlos V


   Los Reyes Católicos tuvieron una hija que se llamaba Juana. Juana se casó con Felipe el Hermoso, que era nieto del Emperador de Alemania. Felipe el Hermoso quería mucho a su mujer, pero también le gustaban las otras mujeres. Las invitaba a tomar el té y se pasaba muchos días sin volver a su casa. Juana sabía que su marido se portaba mal con ella y terminó por enloquecerse. Por eso le decían Juana la Loca.
El hijo de Felipe y de Juana se llamaba Carlos V y era Rey de España y Emperador de Alemania. Al principio los españoles no querían saber nada con él, porque les parecía feo que los mandara un rey extranjero. En eso tenían un poco de razón, pero Carlos V les demostró enseguida que él era tan español como el más español de todos los españoles. Para ello tuvo que pelar y portarse como un hombre valiente, porque los españoles obedecen a los hombres valiente y desprecian a los cobardes. Cuando Carlos V subió al trono de España, ya  España había empezado a conquistar América. Por eso pudo decir: "En mis tierras no se pone el sol", porque cuando era de noche en España y en Alemania era de día en América y cuando era de noche en América era de día en España y Alemania. 

   Tuvo que guerrear muchas veces contra otros reyes y los derroto a todos. En una de esas guerras tomó prisionero al Rey de Francia.

   Los franceses han sido siempre enemigos de los españoles, y siempre los están buscando para discutir porque les da rabia que los españoles sean mejores que ellos. A pesar de que Carlos V estaba tan ocupado en Europa, no por eso se olvidaba de América. Apenas lo hicieron Rey de España, llamó a su palacio a los capitanes y les dijo: “Tienen que ir a América a fundar ciudades”. Y llamó a los misioneros y les dijo: “Vayan con mis capitanes y enseñen a los indios la Doctrina Cristiana, ¡mucho cuidado con que no la aprendan enseguida!”. Entonces los capitanes embarcaron junto a los misioneros y vinieron a América y mientras unos fundaban ciudades los otros hablaban a los indios y le decían a uno: “Tú tienes que casarte con esta india a quien quieres” y le decían a otro: “Tú tienes que devolver esto que has robado”, porque los indios no tenían la costumbre de casarse en la iglesia, pero, en cambio, tenían costumbre de robar todo lo que encontraban.


   Después de vencer a sus enemigos y de hacer bautizar a los indios, Carlos V pensó que ya estaba un poco viejo para segur reinando. Entonces llamó a los hombres más importantes de España y de Alemania y les dijo que obedecieran a su hijo Felipe y él se fue a un convento de monjes porque se sentía enfermo y quería prepararse para morir. Todos los días asistía a  misa desde la ventana de su cuarto y los monjes lo cuidaban mucho y lo trataban como a un rey, a pesar de que él les decía que lo trataran como a un monje cualquiera. Cuando murió, todos se quedaron muy tristes, porque les parecía mentira que pudiera morir un hombre que había sido tan poderoso. Seguramente ahora estará en el cielo, porque nunca fue un demócrata.




Ignacio Anzoátegui
"Pequeña Historia Argentina para uso de los niños"
Ediciones Regnum, Asunción - Paraguay 2000, pp. 15-17..

domingo, 12 de octubre de 2014

HISTORIA PARA CHICOS: CRISTÓBAL COLÓN

II- CRISTÓBAL COLÓN  

   Era un marino que estaba al servicio de España. Algunos dicen que era genovés, pero lo cierto es que vino a América con naves españolas que le dieron los Reyes Católicos.
   Desde niño estudió el arte de navegar y recorrió muchos mares. En aquella época la navegación era sumamente peligrosa, porque en cualquier momento se podía naufragar o caer en manos de los piratas. Los piratas son unos ladrones muy crueles y poderosos que se creen dueños del mar. Los piratas más importantes del mundo han sido los moros y los ingleses.
   Cuando Colón se convenció de que navegando y navegando en dirección al occidente llegaría a las costas del Asia y quizá descubriría nuevas tierras, trató de hablar con algunos gobernantes de Europa, pero ninguno de ellos lo tomó en cuenta. Después de mucho caminar y de mucho sufrir habló con el confesor de la Reina Católica. El confesor le contó a la Reina lo que le había dicho Colón y ella reunió una junta de sabios para que el marino les explicara su proyecto. Después de oírle, los sabios le dijeron a la Reina  "Este hombre ha calculado mal las distancias". Sin embargo la Reina decidió ayudarle y le compró tres carabelas para que hiciera el viaje que él quería.
   Colón se embarcó en el puerto de Palos y al cabo de muchísimos días llegó a una costa desconocida. Allí vio a unos indios que trataban de esconderse detrás de los árboles. Entonces los llamó y les dijo "Hay que bautizarse", y les contó que él venía mandado por los reyes de España y que eran unos señores muy poderosos y que estos reyes obedecían a un rey más poderoso todavía, que está en el cielo. Al principio los indios no le entendían, pero Colón y sus españoles les explicaron con mucha paciencia la Doctrina Cristiana y les dijeron que no querían matarlos ni robarlos sino convertirlos a la verdadera Religión para que un día pudieran ir al cielo donde vivirían eternamente sin frío y sin hambre. Entonces los indios pidieron el bautismo y fueron amigos de los españoles.
   Colón hizo cuatro viajes a América, descubriendo nuevas tierras.
   Una vez tuvo una discusión bastante fea con sus compañeros, porque, como los reyes lo habían tratado muy bien y le habían hecho muchas fiestas, él se sentía demasiado importante y daba órdenes y les decía a los capitanes. "Venga para acá" o "Vaya para allá" o "Haga esto" o "No haga esta otra cosa". Por eso los capitanes lo acusaron ante el Rey Fernando, porque no querían que un italiano los mandara de esa manera.
   El Rey lo hizo llevar a España y mientras averiguaba quién tenía razón lo encerró en una cárcel para que no se escapara. Pero, como Fernando era un Rey muy generoso, lo sacó de allí al poco tiempo, porque pensó que a cualquiera se le pueden subir los humos a la cabeza.
   Después de algunos años, Cristóbal Colón murió tranquilamente en su casa de Valladolid, rodeado del respeto de sus vecinos.
   Cuando llegó a España no tenía qué comer ni con qué vestirse. Cuando murió no le debía nada a nadie: ni al sastre ni al almacenero.

Ignacio Anzoátegui
"Pequeña Historia Argentina para uso de los niños"
Ediciones Regnum, Asunción - Paraguay 2000, pp. 12-14.

Los enemigos indigenistas... desmontando al héroe...



viernes, 3 de octubre de 2014

Cuatro Mártires (III): AMELONG y LARRABURE

 
3 - Amelong


Nacido en Rosario el 13-VIII-1922, Raúl Alberto Amelong, hijo de Juan Augusto y de Manuela del Carmen Sánchez Zelada, era descendiente por vía materna de un Francisco Sánchez Zelada que dirigió el cruce de las tropas de San Martín por el Paso de Matacaballos. El primer Amelong que vino de Francia-Alemania fue de origen protestante, profesor de piano de Manuelita Rosas y a la caída del Restaurador fue deportado a la provincia de Santa Fe. 

Nuestro héroe estudió en la Escuela Mariano Moreno y el secundario en los Hermanos Maristas de Rosario. Se recibió de Ingeniero Químico en la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe. Dirigente deportivo, profesor fundador en el Colegio San Pablo, de la Parroquia de Villa Constitución, Santa Fe, cuyo Párroco testimonió lo que diremos más adelante, era alto funcionario de la empresa Acíndar. Fue fundador de la iglesia del Barrio Cilsa y de la Iglesia de Lourdes, y un barrio de Villa Constitución lleva su nombre. Fue fundador de la Acción Católica en Rosario y el referente más importante de la Acción Católica de Villa Constitución. 

Hizo el servicio militar y continuó un año como subteniente de reserva. De novio con Maruja Martínez Infante en 1944, se casó el 15-XII-1949. 

Deportista con récord mundial por su raid desde Buenos Aires a Asunción y vuelta con un solo caballo (Añá, Mandinga o Diablo), 3.100 kilómetros en 30 días, cuando tenía 21 años, le gustaba mucho el hipismo y, obviamente, los caballos. 

Cuando la familia iba a Misa parecía una procesión, por lo que una vez un tipo, al ver salir tantos chicos del auto, preguntó “¿cuántos son ustedes?”, y uno de los menores respondió “17”. "¿Por qué 17?", le preguntaron "- Y, papá y mamá son 2, nosotros somos 10 y 5 caballos. De los 10 hijos hay dos religiosas y un sacerdote, fallecido, y cuento 31 nietos."

Me refiere su viuda que una vez siendo novio ella sacó el tema de cuántos hijos tener: “Todos”, fue su respuesta.

Me dicen sus familiares que él decía: “yo soy tomista, pero me falta mucho por saber”.

Vivieron siempre modestamente, y pocos días antes del atentado, en mayo, le dijo a su mujer, victorioso: “hemos terminado de pagar todas nuestras deudas”.

Testimonio de su esposa y de un amigo. 

“Dos eran sus temas. Dios y Patria" – dice su esposa en unas anotaciones que con gran desconfianza me entregó su hijo Javier, ya veremos por qué-. No sólo amaba a la Argentina sino que también vivía para su tierra con una profunda formación histórica del pasado y del tiempo hasta su muerte. Su tercer o primer amor era nuestra familia”. Ella cuenta que se dio cuenta ante Dios que su vocación era el matrimonio, y se encomendó a Él, que no la defraudó otorgándole el esposo que le dio. “Raúl empezó durante el noviazgo a ahondar mi fe y a llenar los huecos que había en mi práctica religiosa”. Y añade que cuando tenían cuatro hijos debieron viajar a Estados Unidos con dos y dejando dos aquí, pero que Raúl aceleró la vuelta de su señora para que la quinta naciera en nuestra tierra. Él los quería argentinos nativos.

Pedro Aznárez no duda que es un mártir y lo recuerda como 

“un tipo muy serio, alguien al cual uno podía acudir en situaciones difíciles. Si Raúl lo decía era así. Sin dobleces. Duro en la defensa de su gente. Amigo de sus amigos. Muy exigente. Una vez en los líos laborales (que lo llevaron a la muerte, agrego) los obreros no lo querían dejar salir de la fábrica y se quedó 8 horas sentado en el auto”, sin resistirse pero sin aflojar. 

[Era un hombre cumplidor de la ley, hasta de los semáforos, y a eso atribuye su viuda su muerte, porque si no se les escapaba…]

* A los 53 años, el 4 de junio de 1975, alrededor de las 7.20 de la mañana, cuando iba con su hija en su automóvil Torino fue asesinado en la esquina de Córdoba, esquina Guatemala, de Rosario. Recibió más de diez disparos. En la Revista Evita Montonera, nº 6, de agosto de 1973, página 32, la organización terrorista Montoneros se adjudicó el asesinato, que había sido reivindicado inmediatamente después del hecho, según informo el diario La Capital de Rosario.

“Pero estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad, ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Nuestro Señor”.
Romanos, 8.38

El Padre Claudio le había puesto a mi conferencia otro nombre, … yo volví al nombre viejo que le había puesto pero estoy cumpliendo en lo que él pedía … “La marea roja sobre la Argentina”… 

4- Larrabure


El Cuarto vino con nombre patriota, Argentino, y mariano, Del Valle, Larrabure por apellido y nacido el 6 de junio de 1932 en San Miguel del Tucumán, hijo de Cirilo y de Carmen Conde Contardi, el hermano menor de una familia de 8.

Estudió en la escuela “Mitre” en San Miguel de Tucumán, siempre se destacó como alumno, “le gustaba ser soldado desde chiquito” y postergó por decisión paterna dos años el ingreso al Colegio Militar, el 1 de diciembre de 1952. El secundario lo había cursado en el colegio salesiano “Tulio García Fernández”, siendo abanderado, siempre el mejor, medalla de oro, múltiplemente premiado. 

Sus superiores lo califican al egresar como “leal, sobresaliente deportista y camarada. Sobresaliente”, y es destinado al Regimiento de Infantería 19 de su ciudad, hasta fines de 1953. Las calificaciones de los jefes dejan un aspecto ciertamente original cuando señalan que “supera sus apariencias”, porque se exhibe como sencillo y modesto, y en seguida le formulan elogios importantes. En esos juicios se destaca el aspecto moral , pero en los técnicos descuella. Aparece el calificativo de “franco y leal”, y de deportista. Siguen los distintos destinos (La Plata, Buenos Aires) y se casa el 8 de diciembre de 1955 con Marisu, María Susana de San Martín. Tienen dos hijos. 

En la Escuela Superior Técnica del Ejército siempre tuvo las mayores calificaciones, egresando como Ingeniero Militar, y haciéndose cargo de una fábrica militar en Campana, comenzando a dar clases en la UCA. Es destinado a Villa María y dos años a Brasil, donde elogiaron la velocidad con que aprendió el portugués y siguió formando una foja de servicios intachable. Realizó investigaciones importantes en química y fue condecorado en aquel país. Se cree que tuvo participación en el diseño del Proyector misilístico Cóndor, que después de Malvinas fue destruído por disposición de los Estados Unidos.

En la plenitud de sus amores. Volvió en 1974 a Villa María, donde además fue profesor de Química en las hermanas rosarinas, y Subdirector en la Fábrica Militar, donde aúna su vocación científica química y práctica organizativa y su amor al Ejército Argentino. Vivía, a los 42 años, la plenitud de sus vocaciones, el amor de su familia, el calor de la ciudad de Villa María, y la unión y fraternidad entre civiles y militares. “Él tenía ese don de hacer sentir bien a la gente que le rodeaba”. La fábrica producía elementos para la actividad civil y militar, había sido fundada en 1937, era una de las 14 que dependían del Ministerio de Defensa. Ocupaba a 700 civiles, y había una subunidad militar con 70 soldados y 15 oficiales.

Había tenido ofrecimientos de dentro y fuera del país para dejar su Ejército, pero como Genta, como Sacheri, como Amelong, ser argentino para él era una vocación , en su caso desde el nombre, que había que cumplir aquí. Y en verdad que la cumplió.¡Y cómo la cumplió!

Secuestro. El domingo 11 de agosto de 1974 el Ejército terrorista Revolucionario del Pueblo, fuerte de unos 70 hombres, tomó la Fábrica Militar, entregada por la traición de los soldados infiltrados Tagassich y Pettiggiani, se apoderó de fusiles y explosivos y se lo llevó secuestrado, a sus 42 años.

El comunicado sobre el sorpresivo asalto que los guerrilleros llaman “El combate de Villa María” señala que “fueron detenidos el subjefe de la unidad enemiga, mayor Larrabure y el capitán García. Este último se resistió y fue herido por un disparo de escopeta”.

Última foto del mártir
Poco después, cuando ya había sido trasladado a otra, se descubrió una casa en Córdoba donde estuvo detenido. A partir de allí – 25 de noviembre de 1974- pierde el trato de prisionero de guerra y comienza una vida de calvario, sufriendo más torturas que agravan su situación. Desde el 18 de noviembre de 1974, en que asesinan a un militar en situación semejante, Ibarzábal, tenido largo tiempo vivo y torturado en una especie de ropero por los defensores de los derechos humanos defendidos pro Hebe de Bonafini hoy, la familia piensa que si los terroristas se ven cercados lo matarán (p.143).

En el verano de 1975 escribe una larga carta, se ocupa de todos, desde la familia a la gente de su querida Fábrica, alude a haber “vivido momentos muy inciertos”, que dice va superando, pero machaca una despedida: “Si están todos juntos, sean fuertes. No tengan mucha esperanza de volverme a ver. Sepan que siempre los quise mucho” (Un canto a la Patria, p. 151).

El análisis minucioso de todo lo que dejó escrito en su crudelísimo cautiverio nos muestra, según su hijo Arturo, una maduración en la fe, de la que nunca se había apartado.

Rezar, cantar el Himno y morir. El 19 de agosto un joven industrial que estaba secuestrado en un lugar contiguo al suyo “oyó durante largos ratos una voz entrecortada por accesos de tos [Larrabure era asmático] que rezaba. Hacia el atardecer …oyó que ese mismo compañero de encierro, en voz muy alta [¡¡¡] si bien con evidentes problemas respiratorios o de garganta, cantaba el Himno Nacional”. Luego un grito ahogado y el silencio. Un discípulo práctico de Genta el Primero - se acuerdan?- , “el pedagogo del Oh juremos”…


“Sin sangre no hay redención” para la Argentina

Los defensores de los derechos humanos lo habían tenido secuestrado 372 días, los defensores de los derechos humanos le habían aplicado torturas, y los defensores de los derechos humanos lo asesinaron en Rosario, el 19 de agosto de 1975.

¿Quiénes fueron?

-Ya te dije que el ERP. No hay dudas.

“Yo por mis obras te mostraré la fe”
(Santiago)