lunes, 17 de agosto de 2015

¡PRESENTES GENERAL!



ODA AL GENERAL SAN MARTÍN:

¡Presentes, General,
Con la patria ganada y el acento inmortal!

Con usted los que fuimos tres o cuatro patriotas,
con usted los que somos varios cientos de miles,

Los de la patria pura, los que en la sangre viven
una patria sin dividendos de ferrocarriles,

Los que tuvimos la fortuna
De jugar en la mesa de la historia nuestra moneda inoportuna,

Los que tuvimos la limpieza –la limpieza de sangre y de intenciones-
De jugarnos el todo por el todo, cargados de pobreza y de razones,

Los que afirmamos la teoría
De que la patria no era ni sería una dependencia de la Masonería.

Los que sabemos que los pueblos tienen, como los hombres su rendición de cuentas y su Juicio Final,
Los de la patria limpia, ¡con usted General!

Para la patria el aire de los siglos y la corazonada de la gloria
Y el silencio del águila bicéfala que vigila los pormenores de la historia;

Para la patria mía, que es bandada y bandera,
Para la antigua patria, que es pira y primavera,

La bandera en el cielo y en la luz el laurel,
Primavera de pólvora, paloma de cuartel.

Para la patria el alto sentido de la vida que se encierra
En la paz merecida y en la dignidad de la guerra

(De la guerra que haremos –si nos faltan aviones la haremos con soldados
Cuando estemos verdaderamente enojados).

Para la patria el claro sentido de la muerte, para la patria clara
Que es capaz de jugarse contra el miedo, a tiros y a sablazos, cara a cara,

Su honor y su alegría contra sus intereses
(Y si no que lo digan con banderas de luto los ingleses).

Para la patria todo lo que la patria pide:
Que la alegría no entra en componendas y el honor no se mide.

Para ella la nieve arrebatada y el aura del jardín
Y la herida y el canto y el clavel y el clarín.

Los que vivimos la alegría
De pedir cada día honradamente nuestro poco de pan y nuestro poco de poesía,

Los que tenemos el consuelo
De saber que la patria es un ensayo de esperanza y de cielo,

Los de la patria antigua y el acento inmortal,

Los de la sangre limpia, ¡con usted, General!

Ignacio Braulio Anzoátegui