CCIN

CCIN

miércoles, 30 de septiembre de 2015

EL ENCANTO DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS



Los aztecas ostentan tres tristísimos y lamentables récords históricos que tal vez solo puedan disputarle los comunistas con sus cien millones de ejecutados en setenta años de historia.

El primero de ellos corresponde a la cantidad de víctimas logradas en el transcurso de dos siglos, el segundo a las logradas en solamente cuatro días, y el tercero se refiere a la inmensa cantidad de niños ejecutados.

Conviene aclarar que la arqueología, la antropología y la etnología moderna se han encargado de confirmar todo cuanto decimos y aseveraron los cronistas americanos.  La ciencia ha hablado, y ya no hay lugar para presunciones o debates ideológicos.

RECORD NÚMERO 1: MAYOR CANTIDAD DE EJECUCIONES EN DOS SIGLOS

La cantidad de víctimas variaba mucho de acuerdo con la importancia de la ciudad, del pueblo y de la festividad elegida para el ritual.  Fray Juan de Zumarraga y Francisco Clavijero, en 1531, dan cuenta de que sólo en la ciudad de México se sacrifican a los ídolos más de veinte mil víctimas al año.

Fray Juan de Torquemada ubica el numero de asesinados en todo el país por año en 72.244, incluidos veinte mil niños.

El historiador mexicano, el Padre Cuevas, asegura que el número de sacrificios en lo que fue Nueva España, era de cien mil seres humanos cada año.

Varios autores citados por Gomara hablan de cincuenta mil.  Tanto Acosta como Herrera aseguran que había días en que llegaban a matarse entre cinco mil y veinte mil personas por día.

Motolinia, describiendo la fiesta del año de Tlascallan, dice que se sacrificaban ochocientos hombres en la ciudad y en la provincia.  Francisco Antonio de Lorenzana dice que en Cholula se sacrificaban seis mil niños por año.

Por su parte, Diego Duran, desde su “Historia de las Indias”, después de describir las ceremonias de la coronación de Moctezuma y los sacrificios, dice: “había días de dos mil, tres mil sacrificados, y días de ocho mil, y otros cinco mil, la cual carne se comían, y hacían fiesta con ella, después de haber ofrecido el corazón al demonio”.

Fray Pedro Simón en su “Historia de la guerra de los indios Pijaos, indígenas de Tierra Firme”, calcula que desde la fundación del Estado azteca (1325) hasta su ocupación por las tropas de Cortés (1521) se cuentan por millones —a lo largo de dos siglos— las víctimas inmoladas a estas divinidades.

Michael Harner, conocido antropólogo estadounidense, estimó en doscientas cincuenta mil personas al año el número de sacrificados. En resumen, se calcula que la cifra anual de  ejecuciones superaba con creces los cien mil.

Tomando los números mas moderados, como los cincuenta mil sugeridos por Gomara, encontramos que en un siglo, y sólo considerando la región mesoamericana del continente (excluyendo a los mayas), aztecas y aliados asesinaron más de cinco millones de personas.

RECORD NÚMERO 2: MÁXIMA CANTIDAD DE PERSONAS EJECUTADAS EN CUATRO DÍAS

El holocausto más grande conocido por la humanidad comenzó un día del año 1487, durando cuatro días. El motivo del ¨mega evento¨ era la consagración de la gran pirámide de Tenochtitlán, que había sido construida en cuatro años a base de esclavos. Prescott, protestante y antipático a España, dice que no menos de setenta mil personas fueron ejecutadas para éste solo evento.

Al respecto existe un interesentísimo trabajo de investigación bastante reciente, producido por el canal Discovery Channel, titulado Aztec: Temple of Blood. Esta investigación contó entre sus colaboradores con reputados y prestigiosos expertos de distintas áreas y disciplinas: antropólogos, cirujanos y diseñadores científicos, etc. Lo que allí se había propuesto era comprobar de una forma científica si realmente habían podido los aztecas en 1487 ejecutar a tanta gente en tan corto lapso; o sea, si era físicamente posible a los sacerdotes extraer el corazón de una persona en contados minutos, uno tras otro.

Para el experimento se habían conseguido réplicas casi exactas del cuerpo humano, con la intención de comprobar el tiempo real en el que un cirujano podía extraer un corazón. Utilizando los mismos instrumentos que los indígenas —mediante un cuchillo de obsidiana mandado especialmente a confeccionar— el cirujano logró cortar debajo de las costillas del cuerpo artificial y llegar al corazón por debajo de la caja torácica, desde donde lo extrajo. El tiempo que le tomó, en su segundo intento, fue de solamente ¡diecisiete segundos! Seguramente, si hubiera seguido probando, habría llegado a adquirir, eventualmente, el grado de habilidad y velocidad de los sacerdotes indígenas y su tiempo hubiera sido aun menor. El mentado estudio terminó por confirmar lo que ya había afirmado la antropología y la evidencia documental: los aztecas pudieron asesinar decenas de miles de personas en tan pocos días.

No existen dudas sobre la capacidad de los aztecas para procurarse esclavos y/o cautivos de guerra para sacrificar.

Sabemos que en una sola ocasión llegaban a tomar decenas de miles de prisioneros. Antes de 1487 habían tenido cientos de guerras —que incluso hicieron con el único fin de procurarse esclavos para sacrificios humanos—, especialmente con Moctezuma II.  Es posible que para esa ocasión contaran con no menos de doscientos mil prisioneros de guerra.

A esto podemos sumar los esclavos que no eran producto de guerras —a veces comprados en los mercados— y que muchas veces sacrificaban.  Las filas que formaban los esclavos hasta el altar donde habrían de ser sacrificados era interminable.

Hayan sido cien mil, cincuenta mil o incluso veinte mil víctimas en cuatro días, tratamos aquí con un record bestial, solo superado por el holocausto de Hiroshima, Nagasaki y Dresden; ambos pertenecientes a la segunda guerra mundial.

RECORD NÚMERO 3: LOS DESGRACIADOS NIÑOS

De los récords mencionados, es éste sin dudas el más repugnante e indignante.  Ninguna sociedad en la historia tuvo mayor predilección por la inmolación de niños que los pueblos precolombinos, especialmente mayas,(1) aztecas y chibchas.

Cuando creían habrlo visto todo, los misioneros quedáronse perplejos al constatar la existencia de masivos sacrificios humanos de niños. Si existía una Fiesta particularmente terrorífica al respecto, esta era sin dudas la de Tlaloc, en donde los sacrificados eran exclusivamente niños. Refiriéndose a otros sacrificios que hacían los aztecas en el mes de Atcavalo, escribe Bernardino de Sahagún: “En este mes mataban muchos niños; sacrificándolos en muchos lugares, en las cumbres de los montes, sacándoles los corazones a honra de los dioses del agua, para que les diesen agua o lluvia. A los niños que mataban componíanlos con ricos atavíos para llevarlos a matar, y llevávanlos en unas literas sobre los hombros, y las literas iban adornadas con plumajes y con flores; iban tañendo, cantando y bailando delante de ellos.  Cuando llevaban a los niños a matar, si lloraban y echaban muchas lágrimas, alegrábanse los que los llevaban, porque tomaban pronóstico de que habían de tener muchas aguas ese año. (…) No creo que haya corazón tan duro que oyendo una crueldad tan inhumana, y más que bestial y endiablada como la que arriba queda puesta, no se enternezca y mueva a lágrimas y horror y espanto”.(2)

Comenta Morales Padrón, que era muy común en algunas tribus el ahogamiento de niños, y “que entre los chibchas se ofrecían preferentemente niños, a los que se criaba hasta los quince años en el Templo del  Sol, para ser finalmente muertos a flechazos atados a una columna”.(3)  A su vez, dice Francisco Clavijero que en la Fiesta de Tlaloc los aztecas sacrificaban exclusivamente niños de ambos sexos, que compraban para la ocasión.  Eran dos las formas de hacerlo: a unos los ahogaban en el lago y a otros, niños de seis años, los encerraban en una caverna y los dejaban morir de hambre.(4)

Tomando en consideración que, como se ha reconocido —especialmente en el caso de los aztecas—, tras un exitoso combate se obtenían de una sola vez varios millares de prisioneros y que las guerras eran constantes, cabría preguntar: ¿Qué hubiera sucedido a los  súbditos de aquel imperio de no haber llegado los españoles? Podría suponerse, sin temor a exagerar, que habrían desaparecido de la faz de la tierra sin dejar tal vez rastro alguno de su existencia. Probablemente, de no haber prohibido los españoles estas prácticas, las culturas indígenas hubieran desaparecido como lo habían hecho anteriormente los mayas, los teotihuacanos y los toltecas. Es el destino forzoso de los seguidores de falsas religiones.

Sabemos también por González Gimenes de Quesada, Lucas Fernández de Piedrahita y Fray Pedro Simón de la costumbre de varias tribus colombianas, venezolanas y brasileñas de sacrificar niños; particularmente entre panches y muiscas. En general estos niños, junto a otros esclavos, se vendían en distintos mercados de la región, siendo comprados la mayor de las veces para los sacrificios. El religioso Simon da preciso detalle de esta bestial ceremonia: “(…) tendían al muchacho sobre una manta rica en el suelo y alli lo degollaban con unos cuchillos de caña; cogían la sangre en una totuma y con ella untaban algunas peñas (…)”.(5) Fernández de Piedrahita confirma los hechos, diciendo: “(…) abriéndolo vivo y sacándole el corazón y las entrañas, mientras le cantaban sus músicos ciertos himnos que tenían compuestos para aquella bárbara función”.(6)

Por referir otros casos, también practicaron los sacrificios humanos de niños, en forma bastante frecuente, los picunches y los araucanos o mapuches;(7) incluso en épocas bastante recientes, siendo conocido el caso del niño de cinco años asesinado luego del terremoto de Valdivia de 1960; caso que tomó estado  público y que causó gran revuelo en su momento.(8)
 
Cristian Rodrigo Iturralde
 
NOTAS:
1.  Esta costumbre es denunciada por la misma National Geographic, en un documental titulado, en español, “Los últimos días del imperio Maya¨, Estados Unidos, 2005.  Se halla disponible en: http://www.ivoox.com/ultimos-dias-del-imperio-maya-audios-mp3_rf_769250_ 1.htm­l?au­to­play=1
2.  Bernardino de Sahagún: “Historia General de las Cosas de Nueva España”, Madrid, Dastin, 2001, tomo I, págs. 17-18.
3.  Morales Padrón, Francisco: “Manual de Historia Universal”, tomo V, “Historia General de América”, Madrid, 1962, 62 (referencia al ahogamiento de niños), y 88-89 (ca­so de los Chibchas).
4.  Ob. cit., pág. 168.
5.  Fray Pedro Simón: “Noticias Historiales de las Conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales”, Ed. Kelly, Bogotá, 1953, II, pág. 249.
6.  Lucas Fernández de Piedrahita: “Historia General de las Conquistas del Nuevo Reino de Granada”, Biblioteca Popular de Cultura Colombiana, Bogotá, 1942, I, págs. 40-41.  Consultar también el muy buen artículo “Dos Sacrificios humanos entre los muiscas”, María Lucía Sotomayor, Instituto Colombiano de Antropologia, Bogotá, “Revista Colombiana de Antropología”, vol. XX­VIII, año 1989-1990.
7.  “Revista anales”, Universidad de Chile, Séptima Serie, N° 1, mayo 2011.  Consultar en: http://www.revistas.uchile.cl/index.php/ANUC/article/view­File/12347/18134.  Tanto el P. Rosales (siglo XVII), como el gran historiador chileno José Toribio Medina y el dominico Alfonso Fernández, dieron cuenta de lo mismo.
8.  Arturo Zúñiga: “El niño inmolado”, en “El Mercurio”, Santiago de Chile, 15 de agosto de 2001.  Consultar el artículo completo en http://www.mapuche.info/news02/merc010815.html

miércoles, 2 de septiembre de 2015

PENSAMIENTOS Y MÁXIMAS DEL CORONEL SAINELDÍN




(Concepción del Uruguay, 12 de noviembre de 1933 - Buenos Aires, 2 de septiembre de 2009)


"No se concibe la paz al precio de la indignidad y la miseria. Frente a la injusticia, la lucha y la resistencia, es toda una razón de existir".-



"Me di por muerto en Malvinas. El resto de mi vida lo pongo al servicio de mi Patria luchando por un proyecto Nacional, para que la presente generación, si aceptare este desafío, lo enarbole como bandera de Victoria".-



"Como un buen soldado, jamás me lamentare de haber dado testimonio de patriotismo desde la cárcel, que me impuso el sistema. Solo pretendo que este sacrificio no sea en vano y se convierta en un legado de lucha para las nuevas generaciones".-



"No callemos nuestra voz de protesta contra el imperialismo apátrida. A los silencios de los pueblos, preceden los tiempos de la esclavitud".-



"En más de una década de cárcel, el sistema tan solo ha logrado encerrar mis ochenta kilos de carne y huesos. Mi espíritu siempre ha vivido en libertad".-



"No tuve ni tengo aspiraciones políticas, por eso poseo la libertad de ofrecer mi testimonio de cárcel, a todos los hombres y mujeres de mi pueblo, que luchan desde cualquier lugar, dando el mensaje de la patria".-



"Se puede negar el pasado con la indiferencia, mas no se puede negar la responsabilidad de cada uno sobre el futuro, sin condenar el porvenir de sus hijos".-



"Mientras haya tan solo un grupo de Argentinos, que resistan a ser conquistados, la patria vive".-



"Quienes son cómplices de la desocupación y la miseria de los trabajadores, están atentando contra el futuro de la Patria y promoviendo la desintegración Nacional".-



"La Patria es un bien natural otorgado por Dios, que como Argentinos debemos defender, hasta el límite de dar la vida si fuera necesario".-



"Los políticos que no hacen honor al compromiso asumido ante el Pueblo, son como aves de carroña, prestos a servirse de los cadáveres de quienes confiaron en ellos".-



"No hay esperanza donde la corrupción se instala. No habrá paz, donde haya un pueblo sometido y humillado. Y no hay porvenir, donde no este asegurado el futuro de la Patria".-




"Luchar, luchar, luchar, ese es el precio por conquistar la Libertad y al mismo tiempo, los laureles de gloria, para quienes estan dispuestos a vivir con dignidad".-

lunes, 17 de agosto de 2015

¡PRESENTES GENERAL!



ODA AL GENERAL SAN MARTÍN:

¡Presentes, General,
Con la patria ganada y el acento inmortal!

Con usted los que fuimos tres o cuatro patriotas,
con usted los que somos varios cientos de miles,

Los de la patria pura, los que en la sangre viven
una patria sin dividendos de ferrocarriles,

Los que tuvimos la fortuna
De jugar en la mesa de la historia nuestra moneda inoportuna,

Los que tuvimos la limpieza –la limpieza de sangre y de intenciones-
De jugarnos el todo por el todo, cargados de pobreza y de razones,

Los que afirmamos la teoría
De que la patria no era ni sería una dependencia de la Masonería.

Los que sabemos que los pueblos tienen, como los hombres su rendición de cuentas y su Juicio Final,
Los de la patria limpia, ¡con usted General!

Para la patria el aire de los siglos y la corazonada de la gloria
Y el silencio del águila bicéfala que vigila los pormenores de la historia;

Para la patria mía, que es bandada y bandera,
Para la antigua patria, que es pira y primavera,

La bandera en el cielo y en la luz el laurel,
Primavera de pólvora, paloma de cuartel.

Para la patria el alto sentido de la vida que se encierra
En la paz merecida y en la dignidad de la guerra

(De la guerra que haremos –si nos faltan aviones la haremos con soldados
Cuando estemos verdaderamente enojados).

Para la patria el claro sentido de la muerte, para la patria clara
Que es capaz de jugarse contra el miedo, a tiros y a sablazos, cara a cara,

Su honor y su alegría contra sus intereses
(Y si no que lo digan con banderas de luto los ingleses).

Para la patria todo lo que la patria pide:
Que la alegría no entra en componendas y el honor no se mide.

Para ella la nieve arrebatada y el aura del jardín
Y la herida y el canto y el clavel y el clarín.

Los que vivimos la alegría
De pedir cada día honradamente nuestro poco de pan y nuestro poco de poesía,

Los que tenemos el consuelo
De saber que la patria es un ensayo de esperanza y de cielo,

Los de la patria antigua y el acento inmortal,

Los de la sangre limpia, ¡con usted, General!

Ignacio Braulio Anzoátegui

viernes, 24 de julio de 2015

NOSOTROS, LOS NACIONALISTAS DE "OPERETA"

Publicamos acontinuación una reciente nota de Cristián Rodrigo Iturralde a propósito de unas afirmaciones sobre el nacionalismo que hiciera Diego Mazzieri en su obra "Ni Yankees ni marxistas ¡peronistas!". Nos parece oportuno compartir estos comentarios, dado que creemos expresa nuestro sentir nacional y católico.
Tomado de http://debatime.com.ar/cristian-rodrigo-iturralde-nosotros-los-nacionalistas-de-%C2%A8opereta%C2%A8/ 
(Breve réplica a algunas aseveraciones de Diego Mazzieri)
Hará cosa de pocos días, un buen amigo me envió para mi consideración un artículo del joven escritor y abogado peronista Diego Mazzieri, junto a algunos fragmentos de su libro ¨Ni Yankees ni marxistas ¡peronistas!¨[1]; particularmente aquellos injuriantes al Nacionalismo Católico.
He tenido la oportunidad de saludar, si bien fugazmente, a Diego Mazzieri en alguna que otra oportunidad; persona bien dispuesta, educada y de trato afable. Por tanto, no tengo nada contra él, pues como he dicho, apenas lo conozco, y, hasta ahora, no me había cruzado con ninguno de sus trabajos. Las referencias sobre su persona las tengo de amigos y camaradas en común, y estás en general son buenas. No obstante, en sus escritos, su carácter y estilo aplomado varía sensiblemente, trasmutando éste a uno más provocador, bravucón y algo pueril por momentos.
Supongo que Mazzieri tampoco tendrá nada contra mí –pues no me consta que conozca mis trabajos ni que acaso me recuerde-, pero lo cierto es que me he sentido afectado por algunos de los atributos vejatorios que tan ligeramente ha endilgado a los nacionalistas católicos in totum, como así también, por la torcida y reduccionista interpretación de ciertos hechos.
No he leído la obra completa del mentado autor, pues debo confesar que me resulta harto tedioso, por estéril, dedicar horas a leer más de 500 páginas de lo que ya asoma como un panegírico de Juan Domingo Perón. De lo que he podido cotejar del mismo –y esto lo digo sin ánimo de ofender-, he notado que tiene también mucho de libelo y de discurso de barricada, en el sentido de que, amen de la falta de bibliografía indispensable para el estudio integral de tan caro asunto[2], se injuria a los disidentes recurriendo a epítetos propios de pasquines o panfletos de propaganda marxista[3].
Del mismo modo en que no leería una insípida apología de Perón, no invertiría tampoco un ápice de mi tiempo en leer medio renglón sobre criminales como Rojas y Aramburu.
Por tanto, quedo corrido desde este preciso instante de cualquiera de las variantes de conocida dialéctica sofística que reza: ¨O Braden o Perón¨.
Ninguno de los dos.
——-
Entiendo que los tiempos acuciantes que corren exigen superar las eternas y encarnizadas disputas internas del nacionalismo en torno al binomio Perón-anti Perón; contienda más propia de nuestros abuelos y maestros, que por haber sufrido en carne propia las tropelías de uno y otro bando, no pueden olvidarlo y/o matizar, y hacen de esta inquina –aun sin quererlo- su modus vivendi.
Convencido de ello y en busca de un nacionalismo integrador y superador de viejas rencillas, que construya y se centre en lo esencial, es decir, en la triada Dios, Patria y Hogar, es que junto a algunos compatriotas fundamos el círculo de formación y difusión académica Ateneo Cruz del Sur (del que, sea dicho, también participan peronistas, muchos de los cuales me honran con su camaradería y amistad, en distintos ámbitos, dentro y fuera del Ateneo).
No obstante -y he aquí el motivo de este artículo-, los hay quienes creen que se impone desacreditar con bajos artilugios y denigrantes calificativos a quienes no comparten sus opciones políticas, atreviéndose incluso a realizar afirmaciones temerarias tales como que quien no es peronista no puede ser nacionalista.
O, en curiosa expresión de Mazzieri, quien no es peronista, por norma, sería un ¨nacionalista de opereta¨.
———–
Voy, pues, directamente y sin más prolegómenos a los pasajes en cuestión que objeto.  Enumero a continuación párrafos del autor en bastardilla y negrita, intercalando mi comentario a cada uno de éstos:

1- Una cosa es que el nacionalismo católico no sea Peronista. Ahora, de ahí a ser antiperonistas, eso es algo muy distinto, pues ya es un discurso guiado por un odio propio de hinchas de fútbol y no de ciudadanos de buena fe que quieren el bienestar de su nación.

De lo escrito aquí por Mazzieri se deduce claramente que aquel que sea antiperonista no puede ser nacionalista. Luego, habría que definir claramente –ya que él mismo trae a colación el distingo- la diferencia entre un ¨no peronista¨ y un ¨antiperonista¨. ¿Cuándo pasa el primero a ser lo segundo? ¿Sabrá la diferencia entre un antiperonista y un ¨gorila¨?
El prefijo ¨anti¨ significa ¨opuesto¨ o ¨contrario a¨; de lo cual no se sigue necesariamente que se odie lo que sigue luego, y mucho menos, de forma irracional.  De modo que puedo ingerir un antibacteriano sin odiar visceral y descabelladamente a las bacterias. Sabemos, es un hecho comprobado, que algunas de éstas son útiles y necesarias al organismo, a suerte de mal necesario.
Ahora bien, si las bacterias son decisivamente nocivas, no sólo tengo el derecho a guardarles aversión y rechazarlas sin miramientos –sin que por ello me caiga un INADI Justicialista-, sino que estoy obligado a hacerlo; al menos si procuro gozar de cierta salud física y mental. Procediendo de esta manera estaría actuando racionalmente. Lo contrario sería obstinada imbecilidad.
Habrá que preguntarse seguidamente si acaso mártires como Jordán Bruno Genta y Carlos Sacheri califican como ¨nacionalistas¨ o ¨ciudadanos de buena fe que quieren el bienestar de su nación¨ para elpatrionometro del autor. Luego también: ¿Fueron todos los caídos bravamente en la gesta malvinense o en la Tablada devotos peronistas? ¿Los Manuel Gálvez, Julio Irazusta y Gustavo Zuviría fueron asimismo cipayos a las órdenes de la sinarquía internacional? ¿Fueron estos y otros grandes hombres que dedicaron su vida a la defensa de la patria en todos los órdenes ¨nacionalistas de opereta¨?
Claro que no[4].
De modo que se puede ser perfecto antiperonista, racional y nacionalista, ¡todo a la vez!

2- (…) muy poco católico es reivindicar un bombardeo contra tus mismos connacionales, máxime considerando que murieron cientos de niños y a Perón ni lo rozaron.
Que yo sepa, ningún católico y mucho menos el nacionalismo católico revindica ese acto criminal. Luego –como nota al pié-, debo decir que tampoco deja demasiado bien parado a Perón el hecho de que las ¨balas¨ no lo haya ni rozado.
3- (…) ¿Acaso no fue más nacionalista y católico Juan Perón en evitar un derramamiento de sangre entre hermanos?
         Aquí caben dos explicaciones posibles. La primera es que haya sido efectivamente como dice Mazzieri. La segunda, algo más antipática, pero sencilla y por esto plausible –si entendemos que Juan Perón fue un ser humano y, por tanto, pasible de las mismas miserias que todos nosotros-, es la siguiente: Perón tuvo miedo y cedió ante el instinto de conservación. Esta segunda hipótesis cobra mayor credibilidad si reparamos en que Perón, lejos de detestar la violencia y las guerras fraticidas, alentaba desde el exilio –alguno podrá objetarme el verbo, pero no más que eso- a bandas criminales de marxistas fuera y dentro de nuestro país, ordenando luego, a su vuelta -y cuando no le cayeron más en gracia-, el exterminio de éstas. A este respecto nos prestará un buen servicio la carta que Perón remite a William Cooke en 1956, donde acusa a los sindicalistas prácticamente de cobardes por no haber querido tomar las armas contra la Revolución Libertadora[5].
Si Perón creía firmemente en su misión y se consideraba asimismo como el ¨redentor¨ y antídoto a la denominada ¨Década Infame¨ y a la postrera barbarie entreguista del liberalismo ¨libertador¨, debió combatir; así de claro. Él mismo, en un sin fin de discursos, exigía al pueblo dar la vida por la Patria a todo coste (¨por cada uno de los nuestros caerán cinco de ellos¨). Pues era la Patria la que estaba en juego, no un gobierno y mucho menos una persona. Lejos de ser un terminator, Perón era un ser humano, de carne y hueso, como Uds. y yo. No todos pueden o quieren ser Poltronieris oGiachinos e inmolarse por la Patria, es claro.

4- ¿Recuerda el nacionalismo católico, que en ese Corpus Christi que ellos invocan, concurrieron masones, marxistas, socialistas, la Unión Democrática toda? ¿Creyeron que en ese evento los marxistas ateos fueron porque de golpe y porrazo leyeron las Sagradas Escrituras y se han hecho conversos todos.
Si, lo sabemos. ¿Pero que habría que haber hecho? ¿Llamar a la mazorca o las camisas negras para que echen a todos estos crápulas a palazos? La pregunta que formula el autor es maliciosa. Recurriendo al sofisma de asociación –voluntariamente o no, lo mismo da- da a entender que los devotos católicos que organizaron y concurrieron a celebrar la mentada festividad tuvieron alguna simpatía o ligazón con masones y marxistas. Seguramente, Mazzieri mismo haya asistido a homenajes por el 17 de octubre o relativos en el que pulularon marxistas y demás sectarios antinacionales. Pero, como a aquellos católicos de junio del 55´, no creo que estos grupos le hayan pedido permiso para ver si los dejaba o no concurrir.
Habría que recordar también una obviedad difícilmente cuestionable: todo acto o manifestación opositora era perseguido y penado severamente por el gobierno peronista. Y por ¨opositor¨ no entendia Perón sólo a marxistas y masones, sino a todo aquel que no le rindiera obsecuente y servil pleitesía. Podremos discutir el cuestionable papel de cierta parte de la clerecía, pero no mucho más que eso (sin dudas que obispos y sacerdotes felones los ha habido siempre).

5- Repito que comparto muchas de las críticas que el nacionalismo católico hace respecto al Peronismo y a Perón por no eliminar del todo el sistema liberal en Argentina. Pero con ese criterio también condenemos a Dios mismo, por hacer una nueva alianza con el hombre (Noé) después de Sodoma y Gomorra. O condenemos a Jesucristo por poner la otra mejilla…
         Sinceramente, no logro inteligir que quiso decir el autor en este párrafo. Pero el sólo hecho de pretender trazar una analogía entre Perón y Dios-Jesucristo… ¿no será demasiado? Y esto no lo digo de chupacirio; creo que ni aun los propios masones y marxistas se atreverían a tanto.
Pero este modus operandi para tratar justificar la ¨versatilidad doctrinaria¨ de Perón parece ser una constante en Mazzieri. En el primero de sus capítulos dice lo siguiente: ¨Cabe considerar que si a Jesucristo, el mismo Hijo de Dios, se lo ha pretendido aggiornar a los tiempos a punto tal que después del Concilio Vaticano II se han sostenido como infalibles tremendas herejías y blasfemias; qué quedará para Juan Perón cuya alma era puramente humana…¨. De nuevo, creo que no corresponde la relación. Otrosí, lo que dice es falso. Sin ser quien escribe un reivindicador del CVII, debería explicar el autor cuales serían las infalibles tremendas herejías producidas por el mentado concilio pastoral.

6- (…) Es inconcebible que alguien que se jacte de nacionalista pro rosista, peronista o no, paradójicamente menosprecie la memoria del restaurador de las leyes (citando el libro La Segunda Tiranía).
         Creo que recurrir a la argumentación ad hominem para pretender impugnar fundada evidencia documental y razonamientos válidos, no es propio de hombres lógicos y de buena voluntad. Que por citar y validar documentación descubierta o expuesta por liberales y no nacionalistas se sigue necesariamente que uno estaría menospreciando la memoria del Restaurador, es una infamia que corre por cuenta del autor y que no guarda asidero alguno. La pregunta y consideración a reparar no es ¨quien¨ dice tal cosa, sino si aquello que se afirma es o no cierto (ya Santo Tomás decía que la verdad, dígala quien la diga, viene de Dios). De modo que –p. e.- citar y recurrir a algunos trabajos de Nicolás Márquez y de Luis Labraña no me convierte en liberal ni en marxista.

Afine su metanoia, amigo.

 Recapitulando: No es que seamos ¨nacionalistas de opereta¨, como quiere Mazzieri y tantos otros. Sucede que para nosotros primero está Dios y, luegola Patria. Recién después, en tercer lugar, loshombres; falibles por naturaleza y sujetos a ser cuestionados y/o criticados –cuando cuadre-, sin convertirnos por ello en apátridas o idiotas útiles al imperialismo británico.
Afortunadamente, no todo el peronismo nacional piensa de esa forma.
Pero evidente y tristemente, pareciera que el mentado orden jerárquico es algo que cierto sector del peronismo recalcitrante rehúsa aceptar.

Nosotros no estamos dispuestos a negociarlo.
Los saludo atte.

 Cristián Rodrigo Iturralde

NOTAS:
[1] Puede consultarse íntegro en el siguiente sitio:http://www.pablodavoli.com.ar/ateneocruzdelsur/intranet/libros/Peronistas.pdf. Ya, desde el vamos, confieso que me predispuso mal el título del mismo. Porque una cosa es decir ¨ni yankees ni marxistas, ¡nacionalistas!¨, otra muy distinta es el slogan puesto por el autor, como si la figura de Perón estuviera por encima de la patria. No sé… yo jamás he oído a nadie canturrear ¨ni yankees ni marxistas, ¡rosistas y sanmartinianos!¨
[2] No he visto en la bibliografía consultada por el autor trabajos indispensables para el estudio de esta materia, como podrían ser los de Julio Irazusta, Joseph Page, Robert Potash o los voluminosos tomos que al respecto han escrito Félix Luna o Hugo Gambini. También podría agregar los de Enrique Díaz Araujo. Sin ser quien esto escribe un experto en ¨peronismo¨ ni mucho menos, entiendo que son obras de cabecera que bien deberían haberse complementado con las que el autor ha consultado. El reciente libro de Nicolás Márquez, Perón el fetiche de las masas, para el que se ha consultado no menos de cinco decenas de libros, a favor y en contra del ex presidente, contiene valiosísima documentación. Pero en este caso Mazzieri quedaría disculpado ya que su libro fue escrito con anterioridad al de Márquez. Empero, sería bueno que lo leyera y, si lo cree conveniente, refute lo que crea equivocado.
[3] Supongo que en parte esto podría ser disculpado por la juventud del autor y la sincera pasión con que escribe; entusiasmo que cuando no controlado, nubla los sentidos aun del más apto. Yo mismo he sido y soy preso de esa inclinación en no pocas oportunidades. No obstante, cuando caigo en cuenta de ello, procuro emendar mi error.
[4] Faltaría nomás que algún Umpa Lumpa diga que Rosas no fue un patriota porque no tuvo su carnet de la Unidad Básica al corriente, y cartón lleno, ¡Estamos sonados!
[5] Citado en RUIZ MORENO, ISIDORO J: “La Revolución del 55”. Buenos Aires; Claridad, 2013.  Pág. 761

miércoles, 22 de julio de 2015

LA PROFUNDA FALACIA QUE ESCONDE LA PALABRA "HOMOFOBIA"



           La lecutura de La Nación, este domingo 12 de enero, provocó el título de este artículo puesto que fue demasiado notoria la utilización del término “homofobia” para respaldar inconfesable propósitos. Estamos hablando del suelto Disparen contra el anonimato online, página 2 (http://www.lanacion.com.ar/1654939-disparen-contra-el-anonimato-online). ). El periodista Carlos Guyot, entre otras cosas, se rasga las vestiduras diciendo que el anonimato cibernético es la cobertura para una cantidad de personas que, ante la muerte de un homosexual, aprovecharon para emitir “comentarios homofóbicos”.
La lectura de

            No queremos dejar pasar la oportunidad para señalar todo lo que hay detrás de este modo de hablar. No hay programa radial en que no se oigan estas cosas. No hay día en que los grandes diarios no utilicen, por lo menos en el copete de sus artículos, este vocablo mágico con la que pretenden desarmar a quienes emitimos un juicio de valor negativo respecto del comportamiento homosexual. No hay declaración pública relacionada con la sexualidad que no aspire a la eliminación de “todas las formas de homofobia”, y ya viene siendo hora de devolver estos golpes, porque las personas se forman en base a lo que oyen y lo que oyen se manifiesta en lenguaje, palabras, términos. ¿Cómo comienza a existir la palabra “homofobia”? ¿Tiene ella algún significado real?

          La verdad es que no.  “Homofobia” es un término acuñado por los propagandistas e ideólogos de los movimientos homosexualistas. ¿Y qué es un movimiento homosexualista? Es un grupo de personas que impulsan una verdadera revolución mental: pretenden destruir el concepto clásico y tradicional de sexualidad –según el cualexisten comportamientos y tendencias naturales como también antinaturales–, introduciendo cueste lo que cuesteuna nueva filosofía de la sexualidad. Según esta nueva filosofía, el ser humano no es ni espiritual ni genéticamente un varón o una mujer. Al contrario, “construye” su sexualidad con independencia de su fisiología. Hombre y mujer serían parámetros sociales, adquiridos y no innatos, sin base fija e inmutable en la naturaleza.

       Pues bien, si es sencillo advertir que hombre y mujer no “construimos” nuestra sexualidad sino que ésta nos ha sido dada; si es evidente que nuestro comportamiento sexual es efecto y no causa de nuestra sexualidad, entonces “es realmente muy difícil” poder sostener lo contrario. Difícil porque se necesita mucha fuerza de voluntad para estar negando constantemente los hechos que tenemos en la nariz. Pensemos que estos ideólogos pronuncian todos los días su libreto. ¿No es terrible que así se abandone a los homosexuales a su propia suerte,existiendo los medios para ayudarlos? ¿No es grave que, una vez más, la ideología cierre el paso a la cristiana misericordia para quienes desean fervientemente la plena salud del alma y del cuerpo?

           La misma ciencia forense revela que la autopsia de un cadáver calcinado permite conocer el sexo del difunto aunque el fuego haya eliminado la posibilidad de registrar otros datos (huellas digitales, color de los ojos y pelo, masa corporal). El efecto del fuego en el cuerpo también impide el análisis de los músculos; todas cosas que pueden observarse con facilidad en cuerpos bajo otras condiciones. ¡Cómo podría la libertad y unos pretendidos “derechos” modificar una realidad tan íntima a nosotros, si precisamente la sexualidad es una de las pocas cosas que resiste el fuego que todo lo quema! 

            Con la consigna fija de no entrar en este debate, ideólogos y propagandistas deslizan la palabra “homofobia” cual espantapájaros. “¡Cuidado que aquí hay homofóbicos!”. La verdad ya no importa, todo es propaganda. “La homofobia es una enfermedad, la homosexualidad no” rezan sus graffitis. Se pretende descalificarnos de antemano como si tuviésemos simplemente miedo a lo distinto cuando, en realidad, estamos plenamente convencidos: ¡el orden natural no es ninguna fobia! Con el tiempo, la propaganda homosexualista se ha animado a más y ahora no sólo respalda la homosexualidad sino también otras conductas desordenadas. ¿Hasta dónde hemos llegado en que se puede considerar enfermo a quien sostenga la perversión de las relaciones entre un hombre y un animal? ¿Qué confusión mental existe hoy día, donde la actitud sana es sospechosa mientras que quienes sostienen que 2+2 son 5 tienen las puertas abiertas para propagar las ideas más falaces y perjudiciales para la verdadera sexualidad?

            En una de sus novelasChesterton nos cuenta de un policía infiltrado en una reunión mundial de siete importantísimos anarquistas, creyendo ingenuamente estar solo. Para sorpresa del personaje y encanto del lector, no había un infiltrado sino seis: un solo anarquista y seis policías pero cada uno creía estar en absoluta soledad... Pues bien, la historia se repite. Existe mucha gente, muchísima, que está convencida de que la sexualidad debe darse entre un hombre y una mujer. Sólo que muchos se sienten solos y, por los motivos que fuesen, no se animan a levantar la voz, a proclamar las verdades de las que están íntimamente convencidos. He aquí lo que tenemos que hacer: animarnos a decirlo. Manifestar nuestro convencimiento y transmitir ese fuego a los demás. Si el buen Dios lo quiere, nos daremos cuenta de que muchos pensaban igual pero sólo se animaron a decirlo cuando nosotros nos animamos primero.


                                                                                                   Juan Carlos Monedero (h)

                                                                                     Rawson, Provincia de Buenos Aires
                                                                                                          14 de enero de 2014

viernes, 3 de julio de 2015

Manifestación Pro Vida

Fragmento de las palabras del Dr. Máximo Alejandro López, miembro de "Médicos por la Vida", también miembro de nuestro Centro Cultural Identidad Nacional, en la manifestación frente a la Legislatura de San Juan (2/7/7).


miércoles, 1 de julio de 2015

CONVOCATORIA ARGENTINA POR LA VIDA Y LA FAMILIA


   Cuando San Juan Pablo II decidió establecer el Instituto Pontificio para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, escribió a la Hermana Lucía de Fátima pidiéndole oraciones, y para su sorpresa, recibió una extensa respuesta de ella, que hoy se encuentra en los archivos del Instituto, en la que insistía en que la batalla final entre el Señor y el reino de satanás será acerca del matrimonio y la familia, y lo instaba a que no tuviera temor, porque cualquier persona que trabajase para la santidad del matrimonio y la familia siempre luchará contra la oposición de todos los enemigos de Cristo, porque ésta es la cuestión decisiva, en que María Santísima le aplastará la cabeza a la Serpiente.

   Por este motivo, reconociendo que se trata de una cuestión capital –y no de “capitales”, como lo son el aborto y las maniobras del lobby gay- nos unimos a la convocatoria de las organizaciones pro-vida de todo el país para testimoniar públicamente la defensa de la vida humana desde su concepción, y la familia según el orden natural, frente a los ataques que viene recibiendo sistemáticamente hace años,
  - por una legislación infame como el reciente actualización del Protocolo de abortos no punibles de aplicación OBLIGATORIA en todos los centros de salud públicos y privados.
Porque el asesinato de inocentes no es una mera “interrupción” sino un final, y no puede llamarse “práctica sanitaria” lo que no es sino la comisión de una práctica delictiva, a la que se buscan pretextos eufemísticos como los “derechos de la mujer”.
  - Asimismo se pretende amordazar a los argentinos con la reciente ampliación de la Ley Antidiscriminatoria, prohibiendo la defensa de principios inmutables de la ley natural.

   La convocatoria es para eljueves 2 de julio a las 18 hs., en Buenos Aires, frente al Congreso Nacional, y en el interior, frente a todas las Legislaturas provinciales.
Es de desear que nuestros pastores animen y acompañen a sus fieles en esta convocatoria con la misma vehemencia con que adhieren a iniciativas del mundo, porque la libertad que dicen proteger estas leyes no tiene nada que ver con la libertad cristiana, por su divorcio cada vez más decidido de la Verdad.
Nuestros hermanos de Oriente dan testimonio de su fe a costa de su sangre. ¿Daremos nosotros testimonio de ella, a costa de toda comodidad y conveniencia?…
A Nuestra Señora del Amor Hermoso, a la Madre de Dios y de los hombres, Reina de las Familias, María Auxiliadora, nos acogemos suplicantes.
————————————————
Por María Virginia Olivera de Gristelli.

Extraído de. INFOCATOLICA, 28/06/2015.

miércoles, 24 de junio de 2015

EN LA FESTIVIAD DE LA NATIVIDAD DE NUESTRO SANTO PATRONO


UT QUEANT LAXIS RESONARE FIBRIS

Ut queant laxis resonare fibris
Mira gestorum famuli tuorum,
Solve polluti labii reatum,
          Sancte Joannes.

Nuntius celso veniens Olympo,
Te patri magnum fore nasciturum,
Nomen, et vitae seriem gerendae
          Ordine promit.

Ille promissi dubius superni,
Perdidit promptae modulos loquelae:
Sed reformasti genitus peremptae
          Organa vocis.

Ventris obstruso recubans cubili
Senseras Regem thalamo manentem:
Hinc parens nati meritis uterque
          Abdita pandit.

Sic decus Patri, genitaeque Proli,
Et tibi compar utriusque virtus,
Spiritus semper, Deus unus, omni
          Temporis aevo.

HIMNO A SAN JUAN BAUTISTA

Con el objeto de que nuestras voces
Puedan cantar tus grandes maravillas,
Desata nuestros labios mancil1ados,
Oh San Juan el Bautista.

Un Angel del Señor trajo a tu padre
La nueva de que pronto nacerías,
Y le dictó tu nombre y le predijo
El curso de tu vida.

Pero como dudara de estas cosas
Perdió la voz y el habla Zacarías,
Y sólo las halló cuando tus ojos
Vieron la luz del día.

Desde el vientre materno presentiste
A tu Rey en el Vientre de María,
Y al revelárselo a Isabel mostraste
Lo que después serias.

Gloria al Padre celeste, gloria al Hijo
Que engendrado por Él en Él habita,
Y gloria al Paracleto que los une,

Por tiempos sin medida.

(Francisco Luis Bernárdez, "Himnos del Breviario Romano")

sábado, 20 de junio de 2015

ROMANCE BLANCO Y CELESTE


¡Izad las banderas todas
Sobre la faz de la tierra!
¡Que cada nación nos cante
Las virtudes de su emblema!
¡Izad las banderas todas!
¡Izadlas ya, por doquiera!
¡Aquí o allende los mares,
O bien en todo el planeta!

¡Voy a desafiar al mundo,
A ver cuál de todas ellas
Puede igualar tus hazañas,
Mi blanca y celeste enseña!
¡A ver cuál tiene tus glorias!
¡A ver cuál libró tu empresa:
Amazona de cien batallas,
Samaritana en cien huellas!

¿Cuál de todas echó al viento
Su ondulante cabellera
-¡vigor de cada soldado,
Rodaja de cada espuela!-
Inspirando a los tropeles
Aires de danzas gauchescas?
¿Cuál hizo postrar de bruces
A la altiva cordillera?

¡Jurada por soberana
Del Pasaje a las riberas!
¡Y bendecida por sacra,
¡oh sí!, en el ara norteña!
¡Tú, con rostro de patria!
¡Tú, con dos cielos por trenzas!
¡Tú, con el alma tan blanca
De paisana y de doncella!

¡Hecha con savia de río!
¡Carne de pampa y de selvas!
¡Con tu medallón de trigo
Sobre el pecho de azucenas!

¿Cuál miró al cóndor de frente?
¿Cuál habló con las estrellas?
¿Cuál llegó tras de los Andes
-arcángel, grito, centella-
Para luchar junto a Chile
Hasta romper sus cadenas?

¡Ninguna tiene su acervo
Aquel triunfo, aquella gesta
De seguir por el Pacífico
Liberadora y fraterna
Y en heredades incaicas,
Con titánica presencia,
Ceñir la frente al Perú
Con lauros de Independencia!

¿Y cuál tiene tus encantos?
¿Y cuál tiene tu belleza?
¿Y cuál esa nota de oro
-sola, musical, inmensa-
Que borda en chispas sonoras
Mil pentagramas de seda?
¡Sólo tú, llena de gracia
Entre todas las banderas!

¡Tú, brotada cual capullo,
Junto al Paraná que truena!
¡Izad las banderas todas
Sobre la faz de la tierra!
 ¡Izad las banderas todas
Que cuando suba mi enseña,
Desplegada al mundo entero,
Heroica, libre y materna.

Vendrán todas en silencio,
Vendrán todas las banderas
-¡romería de colores:
Patrias antiguas y nuevas!-
Para besarle sus manos...
De pan, de surco y de siembra!

Manuel José Balmaceda